El ajo, un antibiótico natural

El ajo es una planta adaptógena, antibiótica, anticoagulante, antifúngica, antineoplasica, antiséptica, antiespasmódica, purificadora de la sangre, digestiva, espectorante, febrífuga, estimulante.

Es efectivo contra bacterias que pueden ser resistentes a antibióticos y estimula el sistema linfático para favorecer la eliminación de toxinas. Al contrario que otros antibióticos, el ajo no destruye la flora intestinal natural del organismo sino que tiene la capacidad de estimular el crecimiento celular y su actividad, con lo que rejuvenece toda la función corporal.

Dilata los vasos sanguíneos por lo que ayuda a reducir la hipertensión. El ajo es una planta cosntructora de salud y preventiva de la enfermedad, El ajo tiene una gran capacidad de luchar contra bacterias, virus, helmintos y hongos. La actividad antifúngica es de gran ayuda en casos de candidiasis. Varios estudios relacionan el ajo con una menor incidencia de enfermedad cardiovascular. Se ha demostrado que reduce los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre, baja la presión arterial, aumenta la inmunidad y reduce la capacidad de sangrado del organismo.

Algunas investigaciones sugieren que comer el equivalente a medio-un diente de ajo al día puede disminuir el colesterol total en suero aproximadamente un 9%. Investigadores alemanes descubrieron capacidad anticoagulante en el ajo. El ajo a sido capaz de beneficiar a individuos que sufren de enfermedad arterial periférica oclusiva en las piernas.

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